Consejos

  • Elija la época del año: las mejores son primavera y otoño, ya que no hace tanto calor y hay menos peregrinos que en julio y agosto, meses bastante masificados.
  • Intente planificar cada noche la etapa del día siguiente y todo lo que necesitará (comida, agua...). De este modo, a primera hora de la mañana podrá empezar la etapa sin necesidad de hacer paradas innecesarias o desviarse.
  • Lleve siempre encima una pequeña cantidad de frutos secos, pasas, higos, nueces y chocolate para reponer energía en cualquier momento.
  • Utilice calzado y ropa cómoda y transpirable. Para evitar ampollas en los pies, utilice vaselina para darse masajes antes de ponerse los calcetines. No es aconsejable ducharse inmediatamente antes de empezar a andar, pues el agua caliente puede favorecer la aparición de ampollas.
  • Intente llevar el equipaje necesario sin incluir piezas de ropa no necesarias, pues conseguirá que la mochila sea más ágil y sus etapas serán más llevaderas. Si pone el saco de dormir al fondo de la mochila amortiguará el peso.
  • La mochila anatómica y con sujeción a las caderas es la más recomendable.